Lección del autónomo: aprender a delegar

Cuando uno se convierte en autónomo saca a ese español que todos tenemos dentro y sabe de todo. Aprende a llevar la contabilidad, a gestionar una web y a arreglar las cañerías de la oficina si se tercia. La proliferación de tutoriales de cualquier tipo que podemos encontrar en internet ha hecho que cada vez optemos más por el hacerlo tú mismo (DIY, que suena más cuqui) y acabamos por hacer prácticamente de todo, de todo lo que no tiene que ver con nuestro trabajo.

Con el tiempo uno va aprendiendo a hacer presupuestos y facturas, pero también descubre que hay ciertas cosas que hay que dejar a otros. Hay que aprender a delegar en otras personas, pertenezcan a tu empresa o tu entorno o sean profesionales a los que contratas para tal efecto. En caso contrario el afán por hacerlo todo puede salirnos caro.

Foto de jesadaphorn.

Foto de jesadaphorn.

El post de hoy surge de una reflexión que acabo de tener conmigo misma y que muchos autónomos hemos tenido en algún momento. ¿Qué es mejor: que lo haga yo y ahorre dinero e invierta tiempo o que contrate a alguien? Os aseguro que de primeras (salvo que tengáis un respaldo económico impresionante detrás) todos apostamos por hacerlo uno mismo. Luego criticamos que las empresas no inviertan en profesionales de nuestro sector.

Mi caso es el siguiente. Hace algo casi tres años decidí que quería crear mi propio sitio en internet para darme visibilidad y así poder llegar a más clientes. Sin tener conocimientos de informática (sé usar determinados programas específicos y redes sociales pero no sé cómo funciona por dentro un ordenador o internet) y tras ver anuncios de crea tu página web por dos euros me dije: para qué dejarme una pasta en hacer una web si la puedo hacer yo misma y me va a salir más barato.

Gif de IT Crowd

Ahí está el primer error. Pensar que por hacerlo tú misma te va a salir más barato. No es cierto. Sale más caro, no sale igual de bien que si lo hace un profesional y pierdes una cantidad de tiempo -sea de horas de trabajo o de fines de semana y vacaciones- impresionante. No os hablo de los cabreos y dolores de cabeza derivados. Cuando uno es autónomo el tiempo es oro. Aunque a veces parece que se nos olvida.

Bueno, pues he tardado tres años en caer del guindo. Empecé con una de esas empresas de móntatelo tú mismo. Ni que decir tiene que me pasé meses para crear la web de Roal Comunicación. Cambiaba el diseño cada dos días, no sabía cómo estructurar los temas y acabé por pasar unos días de vacaciones volcada en hacer la página. Para entonces había perdido más de seis meses sin la web y había gastado bastante dinero sin obtener ningún resultado.

No os puedo decir cuanto dinero fue (mi cerebro a veces olvida cosas por mi bien), pero sí que tras el desembolso inicial luego pagaba cada mes 12 euros, algo más por crear un correo de empresa y al margen el hosting (estos dos últimos eran pagos anuales). La oferta era que durante los primeros meses pagabas el 50% así que un año más tarde yo ya me había gastado 500 euros en una web que no me gustaba, que tenía muchas limitaciones y que me daba muchos dolores de cabeza. Ah, y que no me hacía visible de ninguna de las maneras, que era lo que yo buscaba.

Gif de Parks and Recreation

Porque tú cuando empiezas no preguntas si se puede integrar el blog, si puedes hacer cosas de SEO por tu cuenta o si pueden darte datos para llevar cierto control de las visitas que llegan a tu propia web. ¡Lo das por hecho! Al año siguiente otra vez invertí unos días de vacaciones en ver opciones y decidí cambiarme a WordPress. Contraté el servicio de pago mínimo creyendo que tendría más opciones y volví a pasar una semana de vacaciones dándole vueltas a la web.

Leí y releí y sí, había más opciones que en el sistema de gestión que tenía hasta entonces, pero un par de semanas después volví a encontrar las carencias. Esto siempre lo descubres después de haber pagado. Un año después como os podréis imaginar vuelvo a estar frustrada con la página web.

No puedo instalar plugins (tendría que tener WordPress.org y no WordPress.com) y el tema que tengo en este blog no me permite siquiera usar negrita. Que aunque parezca una tontería es lo que más me frustra porque es inexplicable. Bueno, era lo que más frustraba hasta que hace unos días (como no, vacaciones de Semana Santa= trabajar en la web), cuando descubrí que ni siquiera podía captar suscriptores a la newsletter desde la web (ni desde este blog).

Así que después de incontables horas perdidas en una web que no me gusta, con unos resultados que no son los esperados, con una inversión de dinero alta y con muchísimas horas de mis vacaciones perdidas he decidido contratar a profesionales para que hagan la web que realmente quiero. Tres años he tardado en aprender a delegar y que ser autónomo no significa saber hacerlo todo.

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Un pensamiento en “Lección del autónomo: aprender a delegar

  1. Pingback: 10 cosas que necesitas para ser autónomo (y no morir en el intento) | El blog de Noelia Rodríguez

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